Home Office 2021

Uno de los desafíos más grandes que varios de nosotros tuvimos que afrontar el año pasado fue trabajar desde casa. En algunos casos nuestros empleadores nos ayudaron (en particular con las herramientas de trabajo) facilitando un poco la tarea, no es el caso si sos emprendedor, pero de todos modos el asunto es cómo trabajar desde casa, sobre todo con si tenés hijos en etapa escolar, sin perder la calma, o como dicen… morir en el intento.

Te damos algunos consejos para no estresarte y poder cumplir con tus obligaciones básicas. En principio organizar una lista diaria de actividades, acotar bien la jornada de trabajo y evitar distracciones son algunas de las claves para que trabajar desde casa no sea una carga. 

Éstos son algunos de los principales retos a la hora de implementar el home office y cómo podemos superarlos.

1. Distracciones en casa

La televisión, las mascotas, los hijos y las tareas domésticas pueden distraer fácilmente al colaborador remoto, conduciendo a una disminución en su productividad y motivación.

¿Cómo evitarlo?

Los auriculares con cancelación de ruido es una buena opción, pero quizás un poco extrema si tenés niños pequeños en la casa. La mejor opción, de ser posible, es ambientar una habitación especial para trabajar, sin TV con un ambiente relajante y con un par de obstáculos a prueba de cuestiones no urgentes.

2.  Falta de organización

En casa no hay jefes, de esta manera el teletrabajador es su propio supervisor y terminar las distintas tareas puede ser difícil si no hay una correcta organización.

¿Cómo evitarlo?

Todo es cuestión de autodisciplina, esfuerzo y contar con un plan de objetivos. También se puede considerar el uso de herramientas colaborativas para el Home Officeque permiten fijar plazos para las tareas e integran agendas virtuales para una mejor organización. Claro que debe ser una organización flexible, porque trabajar en casa hace todo más laxo, pero que considere siempre las tareas prioritarias que hay que resolver en el día.

3.  Problemas técnicos

Por otro lado, los problemas técnicos que aparecen en el home office como fallos en la conexión a internet, falta de equipo, escritorio o cortes de luz pueden evitar que los colaboradores rindan como lo harían en la oficina.

¿Cómo evitarlo?

Para evitar estos inconvenientes, se recomienda proveer a los colaboradores con las herramientas fundamentales necesarias para su trabajo. Por ejemplo, un celular corporativo con un paquete de datos puede ayudar si el colaborador presenta fallos con la conexión a internet. Si trabajas por tu cuenta, asegurarte de que tu paquete de telefonía te ofrezca una buena cantidad de datos.

4. La falta de comunicación en el Home Office

En muchas ocasiones “las palabras se las lleva el viento”… es claro que estos problemas de comunicación pueden llegar a convertirse en un problema grave para cualquier tipo de corporación, ya que disminuye la motivación y la eficacia de los equipos.

¿Cómo evitarlo?

Es indispensable contar con herramientas colaborativas que faciliten el contacto entre los integrantes del equipo y de los empleados con la organización para que los proyectos se desarrollen de manera fluida. Estas herramientas permiten asignar tareas y tildarlas como “hechas” al finalizar, también permiten conversaciones entre compañeros para organizar tareas comunes, entre otras miles de funciones. Lo más importante es que se tienen recordatorios (escritos, incluso con alarmas) de todas las tareas por hacer.

Hay otros factores que podés tener en cuenta al momento de mejorar tu organización que pueden servir incluso para recuperar tus espacios de ocio y vida familiar:

– Ya dijimos que conviene preparar un espacio de trabajo, pero lo más importante es delimitarlo, sea donde sea que hayas elegido situarlo. Puede que sólo sea un rincón del living o de tu habitación o alguno de estos espacios que todavía no tenían una función definida, pero por más reducido que sea, fíjate de estar cómodo, de tener una silla ergonómica en lo posible y de tener todos los materiales a mano para no tener que levantarte mucho a buscar cosas… eso incluye el equipo de mate!!

– Establecer un horario similar para cada día laboral y que difiera del de los días de descanso. Quizás no podés darte el gusto de colocar todas las horas laborales de corrido, ya que probablemente tengas la pausa de almuerzo con parte de la familia, entonces podés armar bloque de dos o tres horas e dos o tres momentos del día… pero a respetarlos a rajatabla!!

– Planificar las tareas impostergables del día, por la mañana y por la tarde, y determinar qué objetivos hay que cumplir. De esa manera podés saber si tenes tiempo para ocuparte de urgencias en caso de que te lleguen tareas no planificadas que no pueden ser absorbidas por otros y en todo caso, eso te permite también negociar con quién te las impone para posponer otras.

– Cuando no trabajas en el mismo espacio físico de tus compañeros y superiores, el correo electrónico se convierte en el canal de comunicación el más importante. Claro que ahora hay un motón de aplicaciones que pueden resultar más funcionales, pero lo más importante es que ese canal primordial de comunicación lo abras o chequees una vez cada hora, algo que sea más urgente seguramente te lo van a comunicar por teléfono o el sistema de mensajería de tu empresa.

– No te obsesiones con el trabajo más de lo necesario, las horas pueden pasar volando cuando lográs llegar al estado de concentración. Aprovecha un momento a la hora de comer o a media tarde para reforzar y mejorar el diálogo familiar, puede ser un buen ejercicio diario para revisar cómo se está viviendo la situación de tener alguien que trabaje desde casa y ajustar alguna cosita que esté afectando a la dinámica familiar. 

– Trabajar de esta manera puede ser una oportunidad para crear vínculos con compañeros y jefes. Quienes saben dicen que, a veces, una llamada telefónica puede reducir a la mitad el número de mails y solucionar en segundos lo que puede llevar interminables minutos u horas.

Finalmente, el punto más importante para nosotros es poder decir hasta mañana!!

La jornada debe tener un fin y… termina en tu casa. Tenés la oportunidad de pasar del trabajo al ocio en un ‘clic’. Desconéctate para descansar y renovar energías para la próxima jornada. Tené en cuenta que esas horas extra no te las paga nadie y podés perder tiempo de calidad con tu familia.