ESTILO NORETNIC

ESTILO NORETNIC
Limite Vertical

Limite Vertical

Escuchaste hablar del Estilo Noretnic te cuento es una mezcla entre las palabras nórdico y étnico, se trata de la fusión de dos estilos que quizás no se nos habría ocurrido juntar en un mismo ambiente, pero que resultan ser súper complementarios.

Para lograr espacios con impronta noretnic, tenemos que empezar por la paleta, que seguirá las pautas cromáticas de Escandinavia: mucho blanco, colores claros, grises, algunos toques de tonos más intensos, pero sin exagerar. 

Después incluiremos detalles que nos hablen de otras culturas, más primigenias, más conectadas al misticismo y a la tierra. Con ese tipo de objetos vamos a decorar, utilizando accesorios tales como textiles, mimbre, objetos y adornos artesanales. Adicionalmente, y esto es algo que comparten ambos estilos, no puede faltar el aporte de la naturaleza, ramas, plantas, flores que inyectarán de vida nuestro hogar.

INFALTABLES

•          Madera y fibras naturales: un dúo imprescindible

•          Predilección por los muebles bajos

•          lámparas de mimbre

•          alfombras étnicas

•          fibras naturales  de tejidos orgánicos

•          complementos textiles de patrones geométricos

Si todo esto que te conté, te resulta TU ESTILO, ya sabes cuál es tu preferencia!!!

Jardines verticales

Jardines verticales
Limite Vertical

Limite Vertical

Los jardines verticales se vienen imponiendo hace algunos años ya y lo cierto es que son muy pintorescos, imponentes en algunos casos, incluso muchas empresas los eligen para componer parte de su decoración, interior o exterior. Y este auge se debe, entre otras cosas, a la obvia razón de que mejoran la calidad del aire de la vivienda o el lugar en el que se construyan: más plantas más y mejor oxígeno!

  • Mejoramos sustancialmente nuestra relación con la naturaleza. Todo lo que tenga que ver con mantenimiento y cuidado de plantas nos pone en contacto con la tierra y nos hace tomar conciencia del valor que tiene.
  • Es una actividad que se puede disfrutar en familia. Enseñarle a los más peques a regar, cuidar y valorar nuestras plantas no es sólo un bien a la naturaleza, sino que puede ser un gran entretenimiento, sobre todo en estos días que empiezan a estar lindos y que ya no sabemos qué más inventar para entretenerlos.
  • Aportan una estética agradable al interior de la vivienda, esto es claro, pero incluso hay diseños más sofisticados en los que se pueden separar de la pared para albergar en su interior tuberías, tubos de calefacción o aire acondicionado, de manera tal que quedan ocultos tras plantas.
  • Se pueden instalar en zonas interiores de la vivienda y se pueden elegir una gran variedad de plantas y flores a la vez sin importar la especie de cada una de ellas, sólo hay que tener en cuenta que sean complementarias (asesorate bien si lo vas a armar vos mismo) y en lo posible sean especies autóctonas de la zona para ganar resistencia y que sean más fáciles de cuidar.
  • Aporta beneficios a nuestra salud mental. Está comprobado que tener un espacio verde es un excelente antiestrés, ni hablar si te gusta meditar.
  • No sólo piense en plantas, en este formato vertical también se pueden hacer huertas de aquellas especies que no necesiten mucho espacio para sus raíces. Y si sos de esas personas a las que les gusta condimentar rico y fresco, te puedo asegurar que no te vas a arrepentir, es un viaje de ida.

Posiblemente haya muchas razones más para votar a favor de los jardines verticales, pero se vienen los días lindos y la mejor época para plantar, experimentar y aprender, asique no lo pienses mucho, googlea a tu vivero más cercano, asesorate, pensá en ese rincón de tu casa que hace rato queres cambiar y dale para adelante.

NUEVAS TENDENCIAS. ESTILO JAPANDI

NUEVAS TENDENCIAS. ESTILO JAPANDI
Limite Vertical

Limite Vertical

El estilo Japandi es tendencia en decoración en los últimos años y su extraño nombre se debe a la conjunción de dos estilos y filosofías de decoración que, cada una por su lado, fueron ubicándose entre las favoritas. Se trata del estilo japonés o “japan” y del escandinavo o “scandinavian”, según sus nombres en inglés de los que resulta la nomenclatura de Japandi.

Como sucede con toda fusión, este estilo reúne lo mejor de ambos mundos, de forma armoniosa junta elementos elegantes y tradicionales propios de la decoración japonesa con el minimalismo y la funcionalidad del estilo nórdico. Claro que de lo anterior podemos deducir que en realidad estos estilos tienen mucho en común, e incluso podemos pensar que la unión era casi inevitable, y por eso el resultado son interiores limpios, funcionales y minimalistas, a la vez que son cálidos y acogedores, sumado a un enfoque o filosofía de vida tranquilo y sereno.

Amantes del color y los objetos decorativos… abstenerse

Mientras que el estilo escandinavo se caracteriza por el uso de tonos fríos y brillantes, con una mezcla de colores claros, neutros y toques de pastel; el estilo japonés se construye a partir de los tonos naturales y cálidos como los terrosos, marrones, beige e incluso negros. Por lo tanto, para obtener un espacio Japandi, deberías lograr una mezcla armoniosa de tonos oscuros y maderas claras, los acentos deben ser monocromáticos, aunque también podés agregar algunos toques vibrantes como por ejemplo con las plantas de interior. Entonces, este estilo logra un balance entre los interiores escandinavos que tienden a ser muy neutros y fríos, con la paleta de colores japonesa que proporciona más calidez.

Pocos muebles pero funcionales y cómodos, este estilo busca crear espacios ordenados en donde cada objeto tenga su sitio y sobre todo un propósito y propone un interiorismo de espacios amplios y de libre circulación. Para elegir los muebles tené en cuenta que en los dos estilos que nuclea el Japandi, se utilizan muebles que mantienen líneas limpias y sencillas. Sin embargo tienen sus diferencias, los muebles nórdicos generalmente son de colores claros característicos del roble y los muebles japoneses muestran tonos más oscuros y con formas más elegantes, además, los muebles japoneses son bajos ya que en su filosofía profesan la conexión de las personas con la tierra.

Ambos estilos, el escandinavo y el japonés, comparten el uso de materiales nobles y naturales y si bien el estilo japonés puede ser demasiado elegante, los elementos rústicos del estilo escandinavo le aportan un toque austero y distintivo. Es por eso que el estilo Japandi busca un equilibrio entre ambas tendencias y utiliza principalmente materiales nobles como bambú; rattan; papel; maderas claras; cerámica y porcelana. Los tejidos elegidos también son naturales y texturados sin decorados ni estampados, como el lino y el algodón.

Entre los objetos decorativos siempre te conviene apuntar al minimalismo y elegir poca ornamentación. Plantas, libros y artesanía en cerámica son los más utilizados, el arte de la pared también se reduce a unas pocas piezas, por ejemplo arte abstracto o un lindo paisaje natural, siempre con un marco importante y de líneas simples, es suficiente para decorar el espacio de manera armónica.

Con respecto a las plantas de interior, se utilizan a menudo para acentuar el efecto estético. Debido a las fuertes influencias de la cultura Zen en esta tendencia, prima más la calidad que la cantidad, esto significa que no encontraremos grandes cantidades de plantas, sino sólo algunas, o una sola incluso, para decorar con una simplicidad audaz. Opta por plantas altas con hojas elegantes y de forma sencilla.

En conclusión, si sos amante de poner mucho color y pequeños objetos decorativos por todas partes, éste no es tu estilo. Pero si estás buscando un cambio, despojar tus espacios de contaminación visual y apuntar a decoración más espiritual pero no tan Zen, éste es el camino.

Estilo Oriental Zen

Estilo Oriental Zen
Limite Vertical

Limite Vertical

Si bien no son exactamente lo mismo, el estilo oriental y el Zen tienen un mismo origen y características muy similares, es por ello que los tomamos como un conjunto. Pero, está bueno que sepas que el estilo llamado Zen es, por decirlo de alguna manera, más extremo que el estilo oriental, ya que el primero se liga de manera directa con la filosofía y las enseñanzas de Buda y el segundo pretende ser un estilo de decoración que occidente está tomando como modelo. La búsqueda de este movimiento decorativo no se debe solamente al exotismo que transmite, tiene que ver también con la búsqueda de ambientes de armonía en los que sea posible alcanzar la paz interior. Obviamente se utilizan elementos decorativos alusivos a la cultura oriental, como murales, fuentes e inciensos, el contraste de texturas, como piedra, papel, madera y la infaltable presencia de la naturaleza por medio de flores, piedras y agua. Todo se ubica en total equilibrio, con el concepto del yin y el yang como el balance de las energías del ambiente. 

Otro de los principios de este estilo es el minimalismo, tratando de que el campo visual esté siempre despejado, la simpleza de elementos es uno de los puntos básicos a tener presente. Otra de las claves del estilo oriental es el uso de tonos neutros para crear los ambientes, blancos, beiges o marrones claros. Sobre éstos se dan pinceladas de negro, un color que en la tradición oriental es muy utilizado ya que estiliza los espa- cios, o de otros colores vivos como el rojo, el naranja o el ocre, siempre en pequeñas cantidades. La iluminación debe ser indirecta, y los puntos de luz deben estar en la medida de lo posible escondidos o disimulados. 

Los materiales utilizados en este estilo son el bambú, la piedra, la madera de cedro, la seda, el papel de arroz o el mimbre, entre otros. Y en este sentido, el ya mencionado principio del Yin y el Yang suele estar muy presente en el contraste de materiales. Por ejemplo en combinaciones como madera envejecida con los acabados brillantes del lacado, la finura de la seda con la resistencia del mimbre, o la rudeza de la piedra con la delicadeza del papel de arroz. 

Un nuevo mundo, una nueva etapa

Un nuevo mundo, una nueva etapa
Limite Vertical

Limite Vertical

En estos días, una frase que se escucha mucho es que “el mundo no va a ser el mismo después de esta pandemia” y por suerte, creo que el sentido que le suelen dar es en general muy positivo. Se supone que de esto saldremos todos juntos, por lo tanto el hombre logrará ser más solidario y comprensivo. Se supone que al estar comprando sólo lo necesario, el hombre tomará conciencia de todas las cosas que realmente no necesitaba y será capaz de valorar aquello que tiene, o incluso, aquello que perdió, que no supo cuidar o que subestimaba. Al mismo tiempo, la distancia social renueva los lazos afectivos, nos hace tomar conciencia de lo que realmente amamos y necesitamos a nuestra familia y amigos, incluso a nuestros compañeros de trabajo.

Se está gestando un nuevo orden de cosas, el mundo entero se está reconfigurando, se trata de un mundo que nos vuelve investigadores y expertos en tecnología ante la necesidad de comunicación, educación y evolución, un mundo que nos vuelve más creativos para encontrar nuevas facetas a nuestras actividades, para dar esa vuelta de rosca sin la cual muchas empresas y emprendedores se quedarían por fuera y sin trabajo. 

También, comienza una nueva etapa en la que el teletrabajo finalmente se está instalando, en que las empresas se darán cuenta, finalmente, que no era tan difícil y que el teletrabajo es “el trabajo del futuro”. Un mundo en el que las personas lograrán ser más productivas trabajando desde casa y organizando y optimizando sus propios tiempos, e incluso, pasando más tiempo de calidad con sus familias.

Nos llevamos con nosotros todas nuestras ediciones pasadas y comenzamos a especializarnos un poco más en Deco y Turismo, dos facetas de nuestra vida que no van a pasar de moda nunca. Porque los deseos de viajar a los lugares más recónditos, misteriosos y hermosos del planeta o volver a aquellos que logramos amar a primera vista, siempre van a estar. Porque nuestro hogar, hoy, más que nunca, se va a convertir en nuestro refugio, en nuestro espacio de trabajo, en el lugar de reunión de la familia y con amigos, en ese lugar de placer, pachorra y descanso, en ese espacio en el que necesitamos sentirnos cómodos y a gusto para hacer, a partir de ahora, absolutamente todo.